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	<title>Artificios &#187; Poesía</title>
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	<description>Blog de literatura, cultura y traducción</description>
	<pubDate>Fri, 02 Jan 2009 18:22:23 +0000</pubDate>
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		<title>Las malas traducciones (de libros)</title>
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		<pubDate>Fri, 25 Jul 2008 19:09:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pablo</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Biografía]]></category>

		<category><![CDATA[Cultura]]></category>

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		<category><![CDATA[Poesía]]></category>

		<category><![CDATA[Traducción]]></category>

		<category><![CDATA[editoriales]]></category>

		<category><![CDATA[Javier Marías]]></category>

		<category><![CDATA[malas traducciones]]></category>

		<category><![CDATA[Manuel Rodríguez Rivero]]></category>

		<category><![CDATA[traducción literaria]]></category>

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		<description><![CDATA[Realicé mi primera traducción de un texto literario en 1995 (se editó en la revista Hora de Poesía), después publiqué una traducción de un texto teatral (Tatar Titus de Albert Ostermaier), un libro de poemas de Peter Huchel (Carreteras, carreteras), una recopilación de Cuentos del Antiguo Egipto realizada por la egiptóloga alemana Emma Brunner-Traut y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Realicé mi primera traducción de un texto literario en 1995 (se editó en la revista Hora de Poesía), después publiqué una traducción de un texto teatral (Tatar Titus de Albert Ostermaier), un libro de poemas de Peter Huchel (Carreteras, carreteras), una recopilación de Cuentos del Antiguo Egipto realizada por la egiptóloga alemana Emma Brunner-Traut y posteriormente las cartas del Comité Secreto formado por Sigmund Freud y sus más cercanos seguidores. Esta última traducción se publicó en 2002 (<a href="http://www.pablovilladangos.com/libros.htm" target="_blank">aquí puede verse la lista</a>). Desde entonces no he publicado ninguna otra traducción en ninguna editorial. Existen varias razones posibles para ello: es posible que la calidad de mis traducciones fuese mala o quizás que la remuneración de las mismas no me pareciese adecuada (o tal vez apropiada para vivir dignamente de ella). Dejo al lector adivinar cuál de estas dos razones es la correcta. Una pista: ser mal traductor no es impedimento suficiente para publicar traducciones en muchas editoriales españolas.</p>
<p>Esta introducción, escrita, como diría mi admirado Manuel Rodríguez Rivero, con bastante mala leche, debe servir para poner en antecedentes, en &#8220;ambiente&#8221;, a los lectores de este post. Precisamente Rodríguez Rivero acaba de publicar en su columna semanal <a href="http://www.elpais.com/articulo/semana/Servidos/rebajas/elpepuculbab/20080712elpbabese_11/Tes" target="_blank">Sillón de orejas</a> en El País del 12 de julio una alusión que me viene al pelo para entrar en materia:</p>
<blockquote><p>&#8220;Siempre he considerado que el buen traductor es el coautor del libro en la lengua de llegada, lo que conlleva dos enormes responsabilidades: la del propio traductor y la del editor que lo contrata. En este país contamos con excelentes traductores, pero el intrusismo y la hipertrofia de la oferta han producido cierta trivialización del oficio entre los menos escrupulosos de ambas partes. Salvo excepciones, el salario de los traductores ha permanecido próximo a la congelación en las últimas dos décadas: las tarifas que algunos editores ofrecen a los traductores de inglés o francés no están muy lejos de las que se pagaban en la década de los noventa. Claro que si un buen traductor rechaza aceptar sueldos de miseria o ridículos derechos de traducción, el editor oportunista levanta la correspondiente piedra y <em>-¡sapristi!-</em> aparece una docena de aficionados dispuestos a decir que sí a esas mismas condiciones con tan desbordante entusiasmo como (en general) escasa competencia. Por eso uno se encuentra a veces con traducciones que venga Dios y las lea (y que nadie en la editorial se ha tomado la molestia de revisar). El darwinismo del mercado editorial ha provocado que los traductores sean, de todos los profesionales de la cadena del libro, los que menos han disfrutado del crecimiento de la tarta en años pasados: incluso algunos de los mejores han terminado desertando, cansados de esperar reconocimiento tangible para su trabajo. Recuerdo que una excelente traductora de Henry James me decía hace tiempo que ganaba más traduciendo un folleto para una multinacional que una novela de mediana extensión para una editorial importante.&#8221;</p></blockquote>
<p>No puedo suscribir con mayor entusiasmo este fragmento, además de subrayar mi total acuerdo con la &#8220;excelente traductora de Henry James&#8221;, cuyas experiencias en el mundo profesional he compartido y sigo compartiendo. Lo que dice es tan cierto como que somos unos seres perplejos y perdidos en el universo. Anteriormente también Javier Marías, entre otras figuras destacadas, ha expresado con bastante ironía (o debo decir causticidad) sus opiniones a este respecto en bastantes ocasiones, no hace falta que repita ahora yo sus quejas más que justificadas.</p>
<p>Y como yo también sigo leyendo libros traducidos, en ocasiones me encuentro con lamentables desaguisados publicados por editoriales de primer nivel. Por ejemplo, me viene ahora a la memoria la tremenda dificultad que ha representado para mí la lectura de la biografía de Adolf Hitler publicada por uno de los grupos editoriales más importantes de este país. Para que no se pueda decir que quiero hacer sangre gratuitamente, no voy a decir ni quién es el traductor, ni en qué editorial está publicada, ni quién es el autor original (ni siquiera si es o no alemán). Pero sí voy a explicar con algunos detalles los efectos desastrosos que produce una mala (pésima) traducción de un libro que, creo, es lo bastante importante para la historiografía como para merecer un mejor tratamiento, máxime, como decía, si está publicado en un importantísimo grupo editorial.</p>
<ul>
<li>Los errores repetidos de sintaxis hacen que en muchas ocasiones una frase resulte completamente ininteligible.</li>
<li>La traducción deficiente, o francamente incorrecta, de términos clave de un texto produce la extraña sensación de &#8220;flotación del sentido&#8221; en el lector. A la larga, a medida que el lector avanza en la lectura de un libro tan voluminoso (más de 1.000 páginas), el efecto es una perplejidad creciente que, por supuesto, se achaca al autor, que es quien a fin de cuentas (para el lector español medio) ha escrito el libro.</li>
<li>Las consecuencias para el lector son la relectura constante para poder comprender el texto (un traductor o alguien que conozca bien el idioma original puede intentar traducir a la inversa para extraer el sentido original). El lector empieza a sentir la lectura como una pérdida de tiempo, como un ejercicio confuso que le produce una animadversión creciente contra el texto, hasta que quizás lo deje a un lado, harto de luchar contra él.</li>
</ul>
<p>Esto me produce una tremenda tristeza. En mi caso, después de más de 400 páginas de auténtico sufrimiento (ya que el tema me interesaba), decidí tirar el libro, literalmente, a la papelera en un ataque de ira y comprar el original alemán para enterarme de verdad de las opiniones del autor (otros 25 euros del ala). Sinceramente, creo que no hay derecho. Del mismo modo que los efectos de una buena traducción pueden traducirse en el incremento de las ventas de un libro (lo cual, dicho sea de paso, nunca revierte en beneficio del traductor), el efecto de una mala traducción en un libro puede ser nefasto. ¿Es posible que muchas editoriales, con su bastante generalizada política de reducir costes empezando por el eslabón más débil de la cadena, no se den cuenta del mal que hacen, a largo plazo, a la cultura en general? Debo decir que aunque me duela, la respuesta que tengo a estas preguntas es, por el momento, absolutamente negativa. He desesperado de que se vaya a producir algún cambio positivo en el futuro inmediato. Como siempre, el traductor será el primer perjudicado, porque su remuneración no se corresponde con su trabajo y su formación, y el lector será el siguiente damnificado, sobre todo si se ve obligado a &#8220;tragarse&#8221; un tocho de más de mil páginas &#8220;reescrito&#8221; por algún malabarista de las palabras.</p>
<p>En fin, dejo aquí constancia de mi opinión y suplico de Vuecencia un cambio de tendencia (con ripio incluido).</p>
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		<title>Aniversario de la muerte de Juan Ramón Jiménez</title>
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		<pubDate>Thu, 29 May 2008 18:55:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pablo</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>

		<category><![CDATA[Poesía]]></category>

		<category><![CDATA[Juan Ramón Jiménez]]></category>

		<category><![CDATA[poesía española contemporánea]]></category>

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		<description><![CDATA[Hoy se cumplen 50 años de la muerte en Puerto Rico de Juan Ramón Jiménez (véase una breve introducción en el siguiente artículo de Wikipedia). Varios diarios españoles se hacen eco de la noticia, pero subrayan que esta importante efemérides de uno de nuestros escritores más importantes del siglo pasado, transcurra sin un solo acto [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hoy se cumplen 50 años de la muerte en Puerto Rico de Juan Ramón Jiménez (véase una breve introducción en el siguiente <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Ram%C3%B3n_Jim%C3%A9nez" target="_blank">artículo de Wikipedia</a>). Varios diarios españoles se hacen eco de la noticia, pero subrayan que esta importante efemérides de uno de nuestros escritores más importantes del siglo pasado, transcurra sin un solo acto institucional. Me parece triste y grave, considerando los fastos de que han disfrutado, con todo merecimiento, otros poetas como Lorca, Alberti y muchos otros. Por ello, resulta inexplicable que uno de los renovadores más constantes de la poesía española, Premio Nobel y referencia tanto de la generación del 27 como de todas las muchas que le siguieron, no merezca ni un solo acto.</p>
<p>Su sobrina-nieta, responsable del legado juanramoniano, explica <a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/Nadie/recuerda/padre/Platero/elpepucul/20080529elpepucul_5/Tes" target="_blank">lo mucho que queda por hacer</a> para conservar su obra. La tarea de digitalización de su legado, por ejemplo, es ingente (200.000 manuscritos) y faltan recursos para realizarla.</p>
<p>Sólo espero que desde las administraciones se fomente su lectura y se contribuya a su conservación, siguiendo el ejemplo de todos los grandes países de nuestro entorno con sus máximas figuras literarias. Resulta duro reconocerlo, pero algo así no ocurriría nunca en Francia o Alemania. En sus universidades y administraciones se cuida como oro en paño el legado cultural propio.</p>
<p>Por ahora, sólo nos queda seguir leyéndole y escuchándole:</p>
<p>Por ejemplo, escuchando este archivo de audio de El País, <a href="http://www.elpais.com/audios/cultura/Escuche/Juan/Ramon/Jimenez/elpaudcul/20080529elpepucul_1/Aes/" target="_blank">Juan Ramón Jiménez: Dios deseado y deseante</a></p>
<p>O leyendo algunos de sus poemas <a href="http://www.los-poetas.com/d/juanr1.htm" target="_blank">en esta página</a>.</p>
<p>¡Larga memoria a Juan Ramón!</p>
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		<title>Unos poemas de Peter Huchel</title>
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		<pubDate>Thu, 08 May 2008 21:18:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Pablo</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>

		<category><![CDATA[Poesía]]></category>

		<category><![CDATA[Traducción]]></category>

		<category><![CDATA[literatura alemana]]></category>

		<category><![CDATA[Peter Huchel]]></category>

		<category><![CDATA[poesía alemana siglo XX]]></category>

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		<description><![CDATA[Hoy presento dos poemas del libro “Carreteras, carreteras” del poeta alemán Peter Huchel, que traduje hace unos años. Después de mucho tiempo sin releerlo, volví a rescatarlo ayer de mi biblioteca. Para los que puedan leerlos, también ofrezco los originales en alemán.

Estos dos poemas breves fueron escritos, según parece, en el otoño de 1961, bajo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal">Hoy presento dos poemas del <a href="http://www.pablovilladangos.com/huchel.htm" target="_blank">libro “Carreteras, carreteras”</a> del poeta alemán Peter Huchel, que traduje hace unos años. Después de mucho tiempo sin releerlo, volví a rescatarlo ayer de mi biblioteca. Para los que puedan leerlos, también ofrezco los originales en alemán.</p>
<p class="MsoNormal"><img class="aligncenter" src="http://www.dhm.de/lemo/objekte/pict/BiographieHuchelPeter_photoPortraitHuchelPeter/200.jpg" alt="Peter Huchel" /></p>
<p class="MsoNormal">Estos dos poemas breves fueron escritos, según parece, en el otoño de 1961, bajo la impresión de la construcción del muro de Berlín y las pruebas atómicas soviéticas de la terrible bomba de hidrógeno. Sus negros tonos y presagios parecen superados ahora, pero olvidamos <a href="http://www.elpais.com/fotografia/internacional/imagen/muerte/atomica/Hiroshima/elpfotint/20080505elpepuint_37/Ies/" target="_blank">el horror de las bombas de Hiroshima</a> que nos acaban de recordar unas pocas fotos y que las miles de cabezas nucleares que le servían para iniciar su alegoría histórica siguen desplegadas apuntando a nuestras ciudades. Por otro lado, nuestros oídos siguen tan sordos como entonces, aunque hacia otros temas y otras urgencias. Merece la pena escuchar con atención su mensaje&#8230;</p>
<blockquote>
<p class="MsoNormal">A LOS SORDOS OÍDOS DE LAS GENERACIONES</p>
<p class="MsoNormal">Era un país con cien fuentes.<br />
Llevad agua para dos semanas.<br />
El camino está vacío, el árbol quemado.<br />
La desolación absorbe el aliento.<br />
La voz se convierte en arena<br />
y se arremolina alta y sostiene el cielo<br />
con una columna que se desmorona.</p>
<p class="MsoNormal">Después de mucha distancia otro río muerto.<br />
Los días vagan por el junco<br />
y arrancan lana de los cirios negros.<br />
Y una piel de verdín tapona<br />
el agujero del agua,<br />
como podrida moneda de cobre allá en el cieno.</p>
<p class="MsoNormal">Piensa en la lámpara<br />
de la tienda bordada en oro del joven Africanus:<br />
no permitió que su aceite siguiera ardiendo,<br />
pues el fuego arreciaba lo suficiente<br />
para alumbrar las diecisiete noches.</p>
<p class="MsoNormal"><span> </span>*</p>
<p class="MsoNormal">Polibio cuenta acerca de las lágrimas<br />
que Escipión ocultó en el humo de la ciudad.<br />
Después cortó el arado<br />
por entre ceniza, hueso y escoria.<br />
Y quien lo escribió, pasó el lamento<br />
a los sordos oídos de las generaciones.</p>
</blockquote>
<p class="MsoNormal">AN TAUBE OHREN DER GESCHLECHTER<span lang="DE"><br />
Es war ein Land mit hundert Brunnen./ Nehmt für zwei Wochen Wasser mit./ Der Weg ist leer, der Baum verbrannt./ Die Öde saugt den Atem aus./ Die Stimme wird zu Sand/ Und wirbelt hoch und stützt den Himmel/ Mit einer Säule, die zerstäubt.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="DE">Nach Meilen noch ein toter Fluß./ Die Tage schweifen durch das Röhricht/ Und reißen Wolle aus den schwarzen Kerzen./ Und eine Haut aus Grünspan schließt/ Das Wasserloch,/ Als faule Kupfer dort im Schlamm.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="DE">Denk an die Lampe/ Im golddurchwirkten Zelt des jungen Afrikanus:/ Er ließ ihr Öl nicht länger brennen,/ Denn Feuer wütete genug,/ Die siebzehn Nächte zu erhellen.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: center;"><span lang="DE">*</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: left;"><span lang="DE">Polybios berichtet von den Tränen,/ Die Scipio verbarg im Rauch der Stadt./ Dann schnitt der Pflug/ Durch Asche, Bein und Schutt./ Und der es aufschrieb, gab die Klage/ An taube Ohren der Geschlechter.</span></p>
<blockquote>
<p class="MsoNormal" style="text-align: left;">SALMO</p>
<p class="MsoNormal">Que de la semilla del hombre<br />
no surja<br />
hombre alguno<br />
y de la semilla del olivo<br />
olivo alguno,<br />
eso hay que medirlo<br />
con el codo de la muerte.</p>
<p class="MsoNormal">Los que allí habitan<br />
bajo la tierra<br />
en una esfera de cemento,<br />
su fuerza iguala<br />
al tallo<br />
bajo el azote de la nieve.</p>
<p class="MsoNormal">La desolación se hace historia.<br />
Las termitas la escriben<br />
con sus pinzas<br />
en la arena.</p>
<p class="MsoNormal">Y no se indagará sobre<br />
una especie<br />
celosamente empeñada<br />
en aniquilarse.</p>
</blockquote>
<p class="MsoNormal"><span lang="DE">PSALM<br />
Daß aus den Samen des Menschen/ Kein Mensch/ Und aus dem Samen des Ölbaums/ Kein Ölbaum/ Werde,/ Es ist zu messen/ Mit der Elle des Todes.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="DE">Die da wohnen/ Unter der Erde/ In einer Kugel aus Zement,/ Ihre Stärke gleicht/ Dem Halm/ Im peitschenden Schnee.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="DE">Die Öde wird Geschichte./ Termiten schreiben sie/ Mit ihren Zangen/ In den Sand.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="DE">Und nicht erforscht wird werden/ Ein Geschlecht,/ Eifrig bemüht,/ Sich zu vernichten.</span></p>
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